¿Teología por casualidad?
Mi habitación está hecha un caos. Mañana por la mañana toca limpieza y ahora mismo se encuentra en las últimas.
Me estoy comiendo una galleta de chocolate mientras intento arreglar lo que parece el desastroso final de una batalla campal entre sábanas y camisetas. Muevo la ropa, cojo un montón de “algo” y lo pongo en otro sitio, cerca de otro "algo".Nunca tengo ganas de ordenar las cosas.
Continuo con mi tarea, despistado. Sin ganas. Empiezo a ordenar la estantería. Hago un mal movimiento y casi cae la pila de libros. Me sobresalto. La galleta se desliza y escapa de mi boca, choca contra el suelo. Apenas cae cruza mi mente un dilema. ¿Me agacho y me la como o la tiro a la basura? La confusión desaparece. Efímera, casi imperceptible.






